Cada encargo sigue un recorrido claro: primero conversamos sobre la pieza, luego definimos forma, esmalte y medidas, y recién después comenzamos a modelar. Te contamos cada paso para que sepas qué esperar y cuándo.
Paso 01
Escribinos por mail o teléfono con la idea que tenés en mente: una vajilla, un jarrón, baldosas o un set de regalo. En la primera charla definimos dimensiones, uso y tono general de la pieza.
Paso 02
Preparamos un boceto simple con las medidas y el tipo de esmalte sugerido. Te enviamos el detalle por escrito y, si hay algo que ajustar, lo corregimos antes de empezar a trabajar la arcilla.
Paso 03
Modelamos la pieza a mano o al torno según el diseño acordado. Después viene el secado lento, que puede llevar varios días: es la etapa donde la pieza define su forma final y evita fisuras en el horno.
Paso 04
Horneamos la pieza en bizcocho a alta temperatura. En este punto la arcilla queda porosa y lista para recibir el esmalte. Revisamos cada pieza para detectar imperfecciones antes de continuar.
Paso 05
Aplicamos el esmalte elegido en capas finas, cuidando los detalles geométricos que evocan estructuras de hierro y piedra. La segunda cocción fija el color y la textura mate o satinada.
Paso 06
Coordinamos la entrega en el taller o el envío a tu dirección. Si la pieza requiere cuidados especiales de limpieza o uso, te lo indicamos por escrito junto con la factura y la garantía de fabricación.
Cada encargo sigue un camino claro: lo conversamos, lo modelamos, lo horneamos y lo esmaltamos. Te contamos en qué momento del proceso recibís novedades y cuándo podés pasar a retirar tu pieza.
Definimos la pieza, el tamaño, el tono de esmalte y el uso que le vas a dar. Si es un encargo especial, te paso referencias de texturas y formas para que elijas con calma.
La pieza se trabaja a mano o al torno, según el diseño. Después de modelar, dejo que seque de forma lenta para evitar grietas. Este paso puede llevar varios días.
Horneamos la pieza en bizcocho a unos 1000 grados. Ahí la arcilla queda porosa y lista para recibir el esmalte. Te aviso cuando la pieza pasa por esta etapa.
Aplico el esmalte en capas finas, con pincel o por inmersión. La segunda cocción alcanza unos 1240 grados y es donde aparecen los tonos tierra y los acabados mate.
Reviso cada pieza contra la luz para controlar el espesor del esmalte y la estabilidad de la base. Cuando está lista, coordinamos el retiro en el taller o el envío.
Te cuento cómo lavar la pieza y qué productos evitar para que el esmalte se mantenga intacto. Si algo se daña con el uso, escribinos y vemos cómo repararlo.
Si tienes dudas sobre una pieza, un encargo personalizado o los talleres de iniciación, puedes escribirnos directamente. Respondemos en un plazo de dos días hábiles, de lunes a viernes. Para consultas sobre piezas ya encargadas o seguimiento de un pedido, indica el número de referencia en el asunto y agilizamos la respuesta.