En el taller recibimos consultas de todo tipo: desde alguien que quiere una vajilla para seis personas hasta quien busca un jarrón escultórico para un living con mucha luz. Lo primero que preguntan casi todos es cuánto tarda una pieza. La respuesta honesta es que depende del tamaño y de la cantidad de cocciones. Un juego de tazas puede estar listo en tres semanas; una lámpara con base torneada a mano, cerca de dos meses.
La segunda pregunta recurrente es si los colores de las fotos son exactos. Acá la respuesta es más matizada: los tonos tierra y los esmaltes mate varían levemente según la arcilla y la temperatura del horno en cada horneada. Por eso recomendamos venir al estudio a ver muestras físicas antes de confirmar un pedido grande. Es la única forma de asegurarse de que el tono que uno imagina coincide con lo que sale del horno.
También preguntan bastante por el mantenimiento. La vajilla de gres esmaltado se puede usar a diario y va al lavavajillas, aunque con el tiempo el esmaltado mate puede marcar pequeños surcos si se apilan platos sin protección. Para piezas decorativas, como los jarrones texturizados o las baldosas personalizadas, basta con un paño húmedo. No hay secretos ni productos especiales.
Otra duda que surge en las consultas iniciales es si se puede encargar una pieza fuera del catálogo. Sí, trabajamos con encargos personalizados todo el año. El proceso arranca con una conversación sobre el uso, las medidas y el acabado deseado. Después hacemos una muestra de esmalte y recién ahí empezamos a modelar. Para piezas únicas, el plazo mínimo es de cuatro semanas y el presupuesto se confirma antes de tocar la arcilla.
Y la pregunta que más nos gusta responder es si hace falta experiencia para sumarse a un taller. No hace falta ninguna. Los grupos son chicos, de hasta seis personas, y el ritmo lo pone cada uno. En la primera clase se aprende a centrar la arcilla en el torno y a hacer una pieza simple. La mayoría se va con un cuenco o una taza que después nosotros horneamos y esmaltamos para que puedan retirarla.
Si estás por escribirnos y tenés alguna de estas dudas, no hace falta que las ordenes de ninguna manera especial. Con que nos cuentes qué tenés en mente y para cuándo lo necesitás, ya es suficiente para empezar a pensar el proyecto juntos.